"... y de repente, un día te levantas y ya nada es como era ayer." ¿Lo has pensado alguna vez?
No me refiero a historias de ciencia ficción ni a cuentos infantiles. Creo que esa frase, es real como la vida misma. ¿No te has parado a pensarlo?
Ayer tenías un mundo para tí solo. Era ideal. Un lugar amplio, extenso; te sentías bien, cómodo. Tenías poder, y lo notabas. Voz de mando, súbditos que con gusto y vocación te hacían la vida fácil. Un pueblo que te quería. Miles de personas con quien compartir fiestas, celebraciones y buenos momentos, y un grupo más reducido e íntimo con quien disfrutar de los momentos más sinceros, más emocionantes y por supuesto; un grupo de personas en quien confiar plenamente.
Tu hogar era un gran castillo que acogía a todos, puesto que quien lo pisara era bienvenido. Todo lo que tenías no era gracia divina, lo habías conseguido tú, a base de esfuerzo, paciencia y respeto sobre los demás. Siempre le has dado a cada uno su sitio, el que se merece; el que le corresponde. Y todos lo saben, y lo sabrán siempre. Ayudaste a quien pudiste las veces que hizo falta, e incluso te metiste en bastantes líos por sacar de apuros a más de uno.
Hoy ya no es igual. ¿Por qué? Esta mañana te has despertado, y has visto como tus "amigos" derrumban tu castillo. También te has enterado de cómo todo "tu pueblo" escupe sobre tu nombre. Tus "seguidores", muestran a escondidas críticas hacia tí y apoyo hacia desconocidos.
Y lo peor de todo, ves con tus propios ojos y oyes con tus propios oídos como tus personas de confianza se muestran rebeldes hacia tí, cuentan tus secretos, deshacen tus planes y derrumban tus ilusiones, tus pensamientos, y lo que es peor: tus sentimientos.
¿Por qué ayer eran tan buenos y hoy me dan la espalda? Es tan complicado de analizar, de comprender que no sé ni siquiera si hay una verdadera razón por ello. Supongo que hablando de entiende la gente, pero está claro que si a partir de ahí ves que ni hablan... entonces no había cambiado nada. En realidad todo era igual, sólo que habían dejado de actuar.
No te preocupes, no pasa nada. Tu pareja sigue ahí, contigo. Tu familia está detrás de tí. Y no necesitas ese estúpido castillo, tienes una habitación llena de pósters, ropa, ordenador y la cama más adaptada a tu espalda que hay en el mundo. Aparte de eso, tienes salud y comida. No necesitas a nadie que te haga la pelota. Peor para a quien se la estén haciendo ahora.
Da pena, lástima, e incluso duele. La tristeza existe, no lo podemos evitar. Pero siendo negativo nunca conseguirás nada. Piensa que si alguien te ha dado un palo y no tiene motivos por ello, mejor que haya pasado así y no aguantar ni un minuto más. Por otro lado, nunca te negaré que la mejor de las opciones es luchar, seguir y continuar para no dejar las cosas así. ¿Acaso lo daremos por perdido? Hay que hablar, intentar solucionar las cosas, poner de nuestra parte... ¡dar el brazo a torcer como siempre!
Hay veces que ni con eso.
Por eso te digo amigo mío, que hoy nada es diferente, sino que hoy es un día como otro cualquiera. Eso sí, un poco distinto.
Enseñandoles Tiki-Taca A Los Ángeles
Hace 2 semanas
Timacso 2009 (c)

4 comentarios:
sabes quien soy y a mi me paso y lo sabes no digo mi nombre pero solo decirte que llevas toda la razon del mundo
cuando menos te lo esperas te das cuenta de la realidad.
En la vida, un poco de egoismo, aunque parezca mentira, es necesario.
Son muchas veces que te dan lo que se llaman las puñaladas traperas y eso es una verdad como un templo, amigo.
Lo mejor es echarle huevos y no caer en su bajo nivel, ¿¿no??
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