Tenía abandonado el blog. Antes escribía bastante pero estos tres últimos meses he podido comprobar que la experiencia Erasmus aporta mucho más de lo que ya cuentan.
Supongo que la mía es un poco diferente al resto, partiendo de la base que estoy estudiando en la única facultad a la que le dan caña a los estudiantes Erasmus, nos hacen hacer (gracias al genial plan bolonia) muchísimos trabajos, exposiciones y exámenes parciales, además de finales. Pero al fin y al cabo, estoy aquí en Eslovenia para aprender inglés, o para mejorarlo.
Cuando llegué, el primer mes solo sirvió para hacer un curso de Esloveno, agenciarme 3 créditos de libre configuración, aprobarlo con un 10 y sacarme otra beca, adecuarme a la ciudad, disfrutar del buen tiempo, conocer a cantidad de gente, viajar por Croacia y parte de Eslovenia, mejorar cocinando, acostumbrarme a hacer la cama todos los días, a ir a comprar solo, a.., a... ; solo sirvió para eso.
Dicen que esto es como la mili, pero al buen estilo. Si alguno hemos escuchado algo de los padres es que lo mejor que se quedan las amistades. Pues supongo que si se parece en algo a aquello será por eso. No sé, el pasar dificultades juntos y tener que confiar en gente que hasta hace unos días eran desconocidos, vale de sobra para saber si alguien merece la pena o no. Y estoy contentísimo de haber encontrado un grupo genial, una gente maravillosa, pero un grupo muy cercano increíble, con el que estoy seguro que no tendré ningún problema, ni espero perder el contacto nunca. Van 3 meses y la idea de despegarme de ellos para pasar el día a día me hace sentir mal ya, teniendo que estar aquí hasta final de año. No sé cómo me dejará de echo polvo el irme de aquí.
Y es que, estoy aquí mejor de lo que pudiera esperar. La única pena es tener pareja que no pase contigo el tiempo. Pero soy afortunado en la comprensión y la valoración del peso que tiene esta experiencia en mi formación. Echo de menos la presencia de mi gente, pareja, familia y amigos. El tiempo que pase en Navidades allí se me pasará volando, o simplemente saludando a gente; pero aquí el reencuentro será igual. Ya me ha dado tiempo jugar al fútbol, ir a clase, aprobar exámenes, hacer algo de magia, hartarme de cantar y tocar la guitarra (incluyendo conciertos en plazas en Croacia, con público xD), de contar chistes malísimos y hacer el carajote sin problemas.
En cuanto a lo académico, la convalidación me va bien y voy aprobando, pero en clase notamos que nos dan caña. Profesores exigentes y que ordenan trabajar mucho el día a día. En 2 meses de clase, 2 exámenes y 4 presentaciones, y las que quedan en estas dos semanas antes de ir al descanso navideño.
Ya seguiré contando, pero la vida Erasmus es mejor aún de como la pintan, además de obtener cosas que sólo puedes obtener viviendo de esta manera, a nivel personal.
Quiero mantener el blog de nuevo activo, nos seguimos leyendo.